La calidad del agua del
Balneario San Gregorio
está fuera de toda duda. Dichas aguas son sulfuradas-sódicas, con alto contenido en azufre, además de calcio y magnesio, por lo que
son muy beneficiosas en las afecciones reumáticas (artrosis, rehabilitación), del sistema nervioso (depresión, estrés), del aparato respiratorio (bronquitis, asma) y en los procesos dermatológicos.
Este agua surge del manantial situado en el interior del balneario,
a un metro de profundidad y a una temperatura entre 15° y 16°.
Su color transparente y su olor y su sabor son sulfurosos.